COMO DETECTAR ABUSOS SEXUALES

Existen una serie de indicadores físicos y psicológicos que, en caso de reproducirse, pueden llevarnos a sospechar que un niño o niña está sufriendo algún tipo de abuso sexual y que debemos por tanto intervenir:

INDICADORES FISICOS: moretones, infección urinaria, dolor al sentarse o al andar, sangrado... u otros indicadores de tipo psicosomático como los trastornos alimenticios (anorexia, bulimia...) o el insomnio.

CAMBIOS EN LA CONDUCTA: desconfianza, introspección, tendencia al aislamiento, reproducción de conductas sexuales que no corresponden a la edad, agresividad, problemas escolares...

TRASTORNOS EMOCIONALES: ansiedad, depresión, sentimiento de culpa, miedos, pánicos y fobias, rechazo hacia algunos adultos, conflictos familiares...

La mayoría de los niños y niñas que sufren algún tipo de abuso sexual terminan manifestándolo de alguna manera, normalmente de forma velada. Los cambios bruscos en su conducta, o difíciles de justificar, pueden revelarse como señales importantes a tener en cuenta, para lo que es fundamental crear un clima de comunicación y confianza en la familia.