CÓMO PROTEGER NUESTRO PATRIMONIO CULTURAL

El patrimonio cultural es la herencia propia del pasado de una comunidad, por ello es importante preservarlo y trasmitirlo a las futuras generaciones.

El patrimonio puede ser intangible o tangible.  En la primera categoría se encuentran los bailes típicos, fiestas religiosas y tradiciones, entre otras expresiones. En el segundo caso, hablamos de los monumentos nacionales que se encuentran protegidos a través de la Ley Nº 17.288, la cual distingue cinco categorías:

1. Monumentos históricos: lugares, ruinas, construcciones y objetos de propiedad fiscal, municipal o particular (por ejemplo: Palacio de La Moneda e iglesias de Chiloé).

2. Monumentos públicos: objetos como estatuas, columnas, fuentes, pirámides, placas e inscripciones, ubicados lugares públicos como calles y plazas, para perpetuar acontecimientos o personas (ej. Discóbolo del Estadio Nacional y Monumento al Ovejero en Punta Arenas).

3. Monumentos arqueológicos: piezas paleontológicas, ruinas, yacimientos y piezas antropo-arqueológicas que existan sobre o bajo la superficie del territorio nacional. Todas de ellas son propiedad del Estado (ej. fósiles, geoglifos, petroglifos y arte rupestre).

4. Santuarios de la naturaleza: sitios terrestres o marinos declarados como tal, en los que se pueden realizar estudios e investigaciones, o que poseen formaciones naturales que deben ser conservadas (ej. Campo Dunar de la Punta de Concón y la Capilla de Mármol en la región de Aysén).

5. Zona típica o pintoresca: poblaciones o lugares donde existen ruinas o edificios declarados monumento histórico, los que deben conservar su aspecto (ej. área histórica de Valparaíso y campamento minero Chuquicamata)

 

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Dañar, sustraer o apropiarse de un monumento nacional, es un delito que tiene sanciones de multas y penas privativas de libertad. Para prevenir estos ilícitos y colaborar en la preservación del patrimonio cultural de Chile, recomendamos:

  • Si encuentras un lugar con vestigios arqueológicos como fósiles, osamentas humanas, cerámicas de pueblos originarios, entre otros, debes dar aviso inmediato a la Gobernación Provincial respectiva y no recoger estos objetos.

  • No compres artículos que contengan piezas arqueológicas o paleontológicas, ya que fomentas el tráfico de estos bienes patrimoniales.

  • Si visitas un sitio declarado santuario de la naturaleza o que tiene sitios patrimoniales como petroglifos (grabados en piedra) o geoglifos (grabados sobre la tierra), asegúrate de seguir las indicaciones del lugar, para evitar pasar sobre ellos caminando o en vehículos.

  • Jamás efectúes ningún tipo de rayado sobre edificios patrimoniales, petroglifos, geoglifos o arte rupestre.

  • Si vives en una zona típica, eres propietario o encargado de un monumento histórico, asegurarte de solicitar al Consejo de Monumentos Nacionales el permiso necesario para realizar trabajos en el lugar o cualquier tipo de modificación.